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Descripcion

Altitud: 1.147 msnm; Superficie: 56,56 km2; Poblacion: 5.487 hab. (INE 2007); Densidad: 97,01 habitantes/km2
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El término municipal de Miraflores linda con los municipios de Soto del Real, Canencia, Oteruelo del Valle, Guadalix de la Sierra, Bustarviejo, Colmenar Viejo y Rascafría.

La parte norte corresponde propiamente a la Sierra formando un paisaje de montaña con fuertes bajadas que salvan en 4 km más de 1.000 metros de La Najarra con 2.105 metros.

El centro de Miraflores de la Sierra se sitúa en la falda de la Sierra, estando la mayor parte construída entre los 1.000 y 1.200 metros de altitud. En la zona de las cumbres la gran parte de las laderas están ocupadas por vegetación natural, y en las zonas escarpadas destaca el piornal, un tipo de vegetación acostumbrada al clima extremo de las zonas altas y que puede subsistir sobre suelos poco desarrollados. El boscaje de pino silvestre, los encinares y melojares son las formaciones arbóreas más representadas en el conjunto de la ladera de esta Sierra.

A partir de los 1.100 metros, aproximadamente, las pendientes se van allanando y se entra en el  entorno dominado por el uso ganadero en el cual los grandes prados y pastizales han cambiado el paisaje natural que antes estaba ocupado esencialmente por vegetación natural de encina y melojo.

Esta bajada hacia el sur está interrumpida una vez que se atraviesa el arroyo de Valdesalices que cruza el término municipal en perpendicular. A partir de este cauce el terreno desciende, de nuevo, hasta los 1.425 metros en que se encuentra la coronación del Cerro de San Pedro, un monte isla cuya cima forma el límite meridional del municipio.

Clima

Miraflores posee unas condiciones climáticas que conjugan su localización en el interior de la península, caracterizado por un clima continental templado, con las características particulares de clima de montaña debido a su situación en la Sierra de Guadarrama.

Muestra un clima que se puede considerar bastante extremo con la existencia de tres meses al año bastante fríos, de diciembre a febrero, en contraste con unos veranos cálidos y secos.

Además se suceden oscilaciones termométricas a diario y en especial en verano donde las fuertes temperaturas registradas  a lo largo del día caen acentuadamente en la noche. Otro elemento significativo a tener en cuenta es la existencia de fuertes vientos abundando los de componente norte.

Desarrollo de la población

La evolución demográfica de Miraflores de la Sierra a través del último siglo se representa por haber registrado un aumento lento ya que desde comienzos de siglo hasta el año 90 este incremento se sitúa cerca de 1.000 hab.

Los saldos intercensales han sido continuamente positivos a excepción de los años 20 donde se sucedieron fuertes migraciones hacia la capital española. Otra época donde se paraliza es en la década de los 60 debido a las elevadas migraciones que a nivel de todo el territorio español se ocasionaron del campo a la ciudad.

Aunque hay que destacar que Miraflores no ha padecido fuertes pérdidas poblacionales desde mitad del siglo XX como ha sucedido en la mayor parte de los pueblos de la sierra, fundamentalmente en los más pequeños.

Este desarrollo se ha justificado en una conservación de la propia dinámica natural del municipio y, sobre todo, en colaboraciones migratorias externas. Las perspectivas laborales, en la construcción y los servicios especialmente, y la función del núcleo residencial han sido elementos determinantes para que los movimientos migratorios proporcionen como fruto final un saldo positivo. Hay que mencionar también que se ha provocado un trasvase de población en sentido opuesto, de Miraflores hacia otros núcleos y en especial a Madrid, aunque el saldo final ha sido beneficioso para Miraflores.

La permanencia de una parte relevante de población rural y la aparición de nuevos residentes, en contraposición a otros núcleos serranos que han visto disminuir y envejecer su población, ha permitido la existencia de población joven.

Igualmente es significativo destacar la población estacional compuesta por residentes en Madrid que se traslada los fines de semana y en periodos vacacionales, especialmente en la época estival.

El turismo constante se forma en su mayoría por grupos familiares, muchos de ellos tienen vínculo con el municipio a través de la propiedad o el alquiler de viviendas de segunda residencia.

El turismo de visita eventual llega especialmente seducido por los valores naturales de la Sierra de Guadarrama, mostrándose Miraflores como una puerta de entrada a este entorno. Esta connotación se basa en su ubicación en una zona de paso hacia el puerto de la Morcuera y hacia los puertos orientales de la Sierra. A su vez, un buen nivel de servicios comerciales y hosteleros hace que Miraflores se constituya en un lugar ideal de parada para los turistas que marchan hacia la Sierra.